martes, 1 de noviembre de 2011

Joventut Bouera, Alcalà de Xivert

Tarde de mucha expectación a pesar de la amenazante climatología que, sin embargo, permitió la lidia de los toros anunciados, mostrando el recinto, una muy buena afluencia de aficionados.
Con bastante retraso sobre la hora anunciada, se daba suelta en primer lugar, al toro del hierro de Antonio Ordóñez, un toro de espectacular cornamenta y de pelaje burraco, que hizo una brava salida, embistiendo con nobleza a los cites y rematando con muchísimo poder en los cadafales. Pronto llegó a la calle más ancha del recorrido donde le esperaban los de siempre, armados con sus correspondientes chaquetas y, como no, comenzaron a hacer lo único que saben: dan vueltas al toro de manera ventajista. De nuevo regresó el astado a la arena, donde tomó un poco de aire y dio alguna arrancada larga y con alegría. Finalmente y tras una breve lidia, fue encerrado sin ningún problema.
En segundo lugar se desencajonó el toro de Alcurrucén, negro zaino y con mucho cuajo, también realizó una fuerte salida, pero se dio un fuerte batacazo al salir al asfalto. No quedó bien el toro tras esta caída, la cual, acusó durante toda su lidia, mostrándose muy a la defensiva ante los ataques de los inefables rodamones. Tampoco fue larga su exhibición, encerrándose de nuevo sin mayores problemas. 
Tras los cerriles se soltaron varias vacas del ganadero de Torreblanca, Fernando Mansilla.
Por la noche, los dos toros se mostraron igual que por la tarde, el de Alcurrucén muy parado y reservón y el de Antonio Ordóñez, bravo, muy pegador y realizando bonitas y largas arrancadas, En una de ellas, un aficionado se libró de la cogida por muy poco. 
Resumiendo, una interesante jornada en Alcalà, con un toro de muy buena nota y que, con una lidia correcta, a buen seguro, estaríamos hablando de un gran toro. Los puntos negativos; la preocupante cantidad de asfalteros y la fuerte cogida (afortunadamente sin graves consecuencias) de un aficionado local por una vaquilla.
info. Boumania