domingo, 11 de marzo de 2012

Divertida y solidaria tarde de toros en Moncada

El segundo acto de la MINIFERIA SOLIDARA DE MONCADA 2012, congregó a un buen número de aficionados dispuestos a pasar una divertida tarde de toros. Antes de iniciar la exhibición de los dos toros cerriles anunciados en el cartel, como es norma en la casa Doménech, se soltó un toro para calentar motores, y este no fue otro que el trotamundos Trulo nº 22. Eficaz, listo y con la solvencia de siempre, el veterano Trulo hizo lo que suele hacer,.cumplir a la perfección. Con esa imponente planta se planto en los medios esperando a los rodadores, pegando arreones cuando la cosa le vino de cara y desplegando un buen trabajo en el banco y sobre todo en el entablado. Tras él, vinieron las dos desencajonadas de sendos ejempleres cerriles. El primero de nombre Carterista, nº 10, colorado, abrochado y con el hierro de Arriazu, salió fuerte del cajón pero tras algún encontronazo con el entablado, se detuvo en los medios quedando a expensas de los rodadores. Algunas rodadas y quiebros se le sacaron, siendo un toro con poca historia más en si primera salida. El segundo salió con menos nervio y menos fuerza, pero a cambio ofreció a los presentes algo que no estaba en el guion. Ya se le vieron maneras en el banco, tirando la cabeza arriba, pero nadie se podía esperar que a las primeras de cambio y de un estético salto, se plantara en el entablado ante la sorpresa de los allí situados. También se encaramó a los primeros peldaños de la pirámide y se asomó a la tijera, cuajando una sorprendente exhibición. Tras ellos, turno para los toros de Ramaderia Domenech, que cumplieron con creces en la arena de Moncada. El majestuoso Condenado nº 86, fue la sensación de la tarde con unos intensos minutos que animaron a la parroquia allí presente. Tras pasear su palmito y detenerse en los medios, fue calentándose hasta llegar a subir en un par de ocasiones a la pirámide, la segunda de ellas con peligrosas intenciones en la bajada, metiendo la cabeza en barrotes en repetidas ocasiones, con el consiguiente alboroto en esta zona. Su retirada a toriles fue muy aplaudida. Con más fuerza aun apareció Ballenato nº 2, que se estiró con intención en las rodadas y mostró su contundencia elevando el entablado de forma espectacular. También se tiró de un salto a la tijera sin llegar a superarla. Peluquero nº 3, siguió en sintonía apretando mucho en el llano y llegando a saltar el banco en el último tercio de su tiempo. El peligroso Rumboso nº 17, volvía a Moncada meses después de su gran embolada y eso se hizo patente en el respeto que se le tuvo. Tras los actos taurinos se realizó el acto de entrega de reconocimiento y la entrega de la recaudación a la Junta Local de la lucha contra el cáncer de Moncada. 
info. Toro Digital