"Entonces eres tú, "El Blanco". ¿Sabes que el mayoral me ha hablado mucho de ti? Viene a verme todos los días, me observa y me habla..." pincha aquí para acabar de leer.
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sábado, 10 de marzo de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
sábado, 14 de enero de 2012
El Corredor, por Fabián Blanch
Este relato de Fabián Blanch nos enseña un excelente paralelismo que hay entre el corredor de un encierro y el corredor de un deporte.
EL CORREDOR, por Fabián Blanch
Proponía inquietud su mirada perdida y angustiada. Auguraba, su gesto contraído, una carrera difícil, complicada, inhumana casi. Sus aterrados ojos escrutaban la muchedumbre buscando algún gesto que le calmara, que le sosegara que le proporcionara alguna pizca de complicidad con la que liberarse de su nerviosismo y encontrar así la serenidad que le llevaría a correr rápido y convencido. Pero en aquel mar de tensión sólo veía rostros congestionados por la preocupación. Rostros en los que, como mucho, se dibujaba alguna mueca parecida a una sonrisa nerviosa e insustancial. Resoplando inquieto, miraba y remiraba su reloj barato. El tiempo parecía haberse detenido pocos minutos antes de la hora: de su hora. Hacía calor en aquel rincón del Norte de España.
Recordaban las temperaturas la proximidad del solsticio de verano: los días largos, las noches cortas. Sudaba a pesar del madrugón. El gentío, cada vez más agobiante, le producía ansiedad, sofoco, unas ganas terribles de que sonara aquel chupinazo y comenzara, de una vez por todas, su infierno soñado. Pero el tiempo no fluía entre sus manos, parecía haberse estancado en el anverso de su muñeca. Intentaba calmarse distendiendo sus agarrotadas piernas: bailoteaba torpemente, danzaba aprisionado en un exiguo palmo de terreno. Se arqueaba, brazos en jarra, sobre sus entumecidos lumbares y balanceaba la cabeza en un gesto mecánico, simple, inconscientemente calcado al del resto de corredores. A veces suspiraba y volvía a ojear el reloj. Ese reloj que se negaba a avanzar, paralizado como su ánimo.
Entonces contrariado, resoplaba de nuevo y volvía a bailotear.El cohete sonó como un trueno en su azorada espera, justo al tiempo que el corazón luchaba por escaparse de su garganta. Un escalofrío le erizó la espalda y sintió derretirse sus piernas de gelatina. Tardó la multitud en moverse, en esponjar el espacio en esa turba comprimida e impenetrable, y cuando lo lizo, lo hizo lentamente, con calma desesperante. Miró hacia atrás atemorizado, angustiado, ansioso por echar a correr, pero no acertó a ver más allá de aquella cerrada curva. Cuando retornó su mirada al frente, su espacio se había expandido. Encontró entonces un asfalto sobre el que correr, sobre el que evolucionar con más facilidad. Arrancó rápido, sus ojos fijos en los que le antecedían. Notó que le alcanzaban, que le sobrepasaban incluso, y peleó por ganar a codazos un milímetro de holgura, luchó por desembarazarse de tanta apretura. Avanzó rápido, muy rápido. Alguien cayó enfrente a él, escorzó un gesto, lo salvó de puro milagro. Nuevamente ladeó la mirada: vio rostros desfigurados por el esfuerzo, por la tensión, por el miedo a quedar rezagados. Por un momento temió trastabillarse, desplomarse sobre aquel pavimento, ser pisoteado por la multitud, perder el tranquillo de su carrera, sin embargo consiguió aguantar. Trazó la curva a toda velocidad y encontró un nuevo espacio, un hueco desde el que evolucionar. En ese instante escuchó el bramido de la gente: sus aplausos, sus gritos de ánimo, sus alaridos de emoción, e inundó su mente un sólo pensamiento: correr lo más rápido posible, llegar lo más lejos posible, hasta el final...a ser posible.
Eran las siete y media de la mañana en Sabiñánigo. Junto a él, ocho mil frenéticos ciclistas iniciaban su calvario cruzando aquella línea de salida: doscientos y pico kilómetros les llevarían hasta el límite de su determinación. Se iniciaba la Quebrantahuesos... pero esa es otra historia.
Extraído del periódico nº7 de Bous en Almassora, vía Aficionats al Bou d´Almassora.
lunes, 1 de agosto de 2011
Cuando el toro coge cobertura en la carrera
Los corredores de élite, Ernesto Lardies, Fran Blázquez, Sergio y Alan Colas, reunidos en la calle mayor de Puente La Reina, rua muy 'estafetera' de la que vacas y novillos se enseñorean desde las cinco de la tarde hasta la puesta del sol en fiestas de Santiago, hablan de las carreras del nuevo toro con palabras que se usan para contar el adelantamiento de Stoner a Lorenzo en Laguna Seca o describen las curvas de Tudela como las de Hungaroring. Un toro como 'Resistón', que va al 100%, exige del corredor ir al 120% y la carrera velocísima implica que en su interior hay una lucha cruenta en la que los mejores corredores luchan por su espacio. Con toros como el del Pilar no se pueden desarrollar buenas carreras porque no permiten la zancada larga ni mantenerte en tu distancia. 'Denunciante' o aquel 'Vaporoso' de Jandilla (2005) recordado por su tremendo arreón 20 metros antes de la plaza, 'cogen cobertura' en milésimas de segundo. Es decir: ahora ya están dentro de tu distancia.
Info: Diario Vasco
miércoles, 6 de julio de 2011
¿Así se corre un encierro?
Seis de julio, chupinazo y tradiciones. El tiempo parece cíclico, especialmente en verano. Ya están aquí los sanfermines y con ellos otro clásico: los manuales para correr el encierro en Pamplona. Los periódicos de papel dan consejos obvios (si te caes no te levantes, enseñan a distinguir toros de cabestros, recuerdan que es mejor ir con deportivas usadas que con chanclas) y se ofrecen para acompañar a los corredores bien enrollado en la mano. Las webs despliegan gráficos en los que detallan el desnivel de cada tramo, el porcentaje de heridos, sus nacionalidades... Hay aplicaciones para el iPhone. Todo con tal de formar de forma express a nuevos corredores.
Desde este blog, un consejo: si crees que algún punto de alguno de esos manuales de buen corredor te puede ser de utilidad, si hay algún detalle que se te escapaba, olvídate de correr, ni lo intentes.
Info: EL MUNDO
domingo, 21 de noviembre de 2010
Vuelve a torear!
Raúl, el histórico jugador del Real Madrid que actualmente milita en las filas del equipo alemán Schalke 04, mostró su afición taurina esta tarde ante los aficionados alemanes, al celebrar su tercer gol del partido que le enfrentó al Werder Bremen con varios 'pases' de muleta simulados.
martes, 2 de noviembre de 2010
Vuelta al Ruedo al Perro Ortega!
12 de Julio de 1958. Plaza de Toros de Pamplona. Encierro de Miura. Uno de ellos, de nombre Estribero, más jaranero que las peñas del sol, se niega a entrar en los corrales. Literal. Pasa un cuarto de hora, toda una lidia, haciendo caso omiso de los capotes de los toreros, Ordoñez y Chamaco. Sí, dos figurones del toreo, ayudando por la mañana en el encierro de los Miura, que rima con Cultura, pero que no debe de serlo, pues los de ahora miran a los de Zahariche por el youtube comiéndose el Don Pipón. Pero esa es otra historia.
Porque la que ahora nos ocupa versa sobre un perro, con nombre de torero, Ortega, bragado y rumboso, que dió una vuelta al ruedo tras lograr lo que no pudieron hacer ni los maestros con su oficio, los pastores con las varas, ni los torpes cabestros con su mansedumbre de político despistado. Emprendió una lucha con Estribero, acorralándolo con no más armas que sus fauces y agilidad casi felina. No se libró el burí loreño de unas cuántas mordeduras en las patas, el rabo y el hocico. No le quedó otra a la bestia -nos referimos al toro- que entrar mansamente a los corrales, por delante de Ortega, que veía como la masa bruta de seiscientos kilos huía con el rabo entre las piernas, como un perrillo.
Cortesía: Alejandro Piquer
jueves, 14 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
Los toros no son cultura!!!
Eso es lo que se empeñan en "ladrar" algunos energúmenos, en la foto vemos junto a Juan Carlos I, al reciente premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, en la plaza de toros de Lima.
sábado, 17 de julio de 2010
miércoles, 30 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
sábado, 5 de junio de 2010
Fiebre por la moda «made in Spain»
«Fue una declaración de intenciones, un gesto muy valiente. ‘‘Muy ella’’, sin duda». Son las palabras con las que Marisa Adánez, propietaria y diseñadora de la firma Mira la Marela, describe a este periódico la que ha sido una de las «imágenes de la semana»: la de Esperanza Aguirre en la Corrida de la Beneficencia celebrada el pasado miércoles en Las Ventas. Junto a la Infanta Elena, que presidía el acto, la presidenta de la Comunidad de Madrid lucía un llamativo bolso-réplica del típico capote taurino.
Y no podía resultar más ad hoc. En un momento en el que la continuidad de las corridas de toros en Cataluña es un interrogante, no puede pasar desapercibido que alguien como Esperanza Aguirre luzca el modelo «Lidia» (180 euros) en una ocasión como ésta. «Sabemos que se lo regaló una buena amiga», comenta la autora del bolso sobre la anónima compradora, miembro también del Partido Popular. «Tenemos amigos comunes y un día en el ‘‘showroom’’ lo vio y dijo: «¡Qué gracioso! Seguro que a Esperanza le encanta». Y se lo llevó.
Fuente: La Razón
domingo, 14 de marzo de 2010
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