martes, 18 de agosto de 2009
Tercer encierro de Tafalla




Dos minutos y trece segundos, ése fue el tiempo que duró el tercer encierro de Tafalla, protagonizado por los astados de Luis Albarrán. Por el camino dejaron un herido por asta de toro, el conocido corredor pamplonés Javier Hermosilla, de 63 años de edad. La cogida se produjo poco antes de la curva de la farola, en la avenida de Severino Fernández. En ese momento, Limpiadedos, que iba por el lado izquierdo, cruzó la calzada y embistio al corredor.
El toro le enganchó por detrás, le volteó de manera espectacular y le corneó en la ingle empotrando al corredor contra una farola. A raíz de este golpe, el corredor sufrió la fractura de ocho costillas.
Inmediatamente, las asistencias sanitarias le trasladaron a la enfermería de la plaza. Allí, el cirujano Berly Núñez le atendió durante una hora y, después, fue trasladado al Hospital de Navarra. Según el parte médico, Hermosilla presentaba "una herida por asta de toro de siete centímetros en la región inguinal derecha que no afectó a ningún órgano". Núñez explicó que en la enfermería se le limpió, revisó y suturó la herida. "Además, presentaba contusiones en el hemitórax izquierdo, razón por la cual se le ha trasladado al hospital para que allí le hagan radiografías que descarten fisuras o fracturas", añadió. En Pamplona, se le diagnosticó la rotura de siete costillas, según informó un familiar.
Desde el inicio de la carrera, los astados protagonizaron momentos de peligro y la manada no marchó agrupada. Dos toros rezagados derrotaron a ambos lados, buscando a los corredores. La avenida de Sangüesa la atravesaron a gran velocidad y en la curva de la estación varios mozos cayeron pero sólo uno requirió asistencia médica. Fue D.L.O, tafallés de 24 años, que con una herida en el lóbulo de la oreja fue trasladado a la enfermería donde se le puso un punto de sutura. Los astados entraron en el coso dos minutos y trece segundos después de haber iniciado la carrera.
Crónica y fotos extraidas del Diario de Navarra
lunes, 17 de agosto de 2009
Peña Taurina Massamagrell

Bous al Carrer TV
Bous al Carrer TV
El Pilón de Falces. Primer encierro


Miles de personas se acercaron al barranco del Pilón para presenciar este primer encierro, que vio su afluencia multiplicada por el hecho de que el día grande este año cayó en domingo.
Los animales descendieron en manada los 800 metros del recorrido hasta el nuevo corral de la placeta Arrabal en 50 segundos, durante los cuales hubo algunas caídas mientras los mozos intentaban apartarse de la carrera de las reses. Los momentos de mayor tensión se vivieron en el último tramo de la cuesta, cuando un grupo de mozos cayó al suelo justo delante de las vacas. Por fortuna, la caída no trajo mayores percances a los jóvenes. Otro corredor consiguió esquivar el asta del segundo animal de la manada con una contorsión en el último momento, justo cuando comenzaba el asfalto de la calle Arrabal.
Los servicios sanitarios, a bordo de dos ambulancias de la DYA procedentes de Olite y Peralta, tuvieron un día tranquilo. Lo habitual es que se tengan que atender contusiones y heridas motivadas por las caídas en el irregular recorrido del encierro falcesino. Ayer, sin embargo, las reses de Vergara Martínez no provocaron accidentes. Sólo se tuvieron que atender a dos personas: un corredor del encierro del Pilón con un raspazo y otro que había venido desde Tafalla, a los que se les realizó una cura. El segundo mozo había acudido desde el encierro tafallés para ser atendido en Falces y, así, no perderse el primer encierro del Pilón.
El debut de las vacas de Teodoro Vergara Martínez contentó a los corredores, que disfrutaron de una carrera abierta pese a la multitud de gente, y al ganadero. "Es un orgullo trabajar en tu pueblo, y más si es debutando el primer día de los encierros", explicó Vergara tras la suelta de vaquillas posterior al encierro. "Se trabaja mucho para que todo salga bien, Al final las vacas son animales, y como tales, aunque uno ponga todo su esfuerzo, el animal hace lo que quiere. Hoy ha sido un buen día", reconoció el ganadero.
Crónica y fotos extraidas del Diario de Navarra
Segundo encierro de Tafalla


Rápido y límpio aunque con momentos de peligro. Así fue el segundo encierro de las fiestas patronales de Tafalla que, al caer domingo, también fue multitudinario. Los astados de Herederos de Salvador Guardiola Fantoni tardaron dos minutos y veintinueve segundos en completar la distancia que separan los corrales de Escolapios de la plaza de toros.
Los animales salieron puntuales, a las ocho, aunque dos toros se quedaron rezagados en el corral y les costó algo más salir. Desde la avenida de Severino Fernández uno de los astados se puso por delante de sus hermanos y continuó abriendo camino durante todo el encierro.
Según explicó el pastor Felipe Sota, ya en los primeros metros de la carrera los astados iban buscando a los mozos de los laterales. "Han creado momentos de peligro pero afortunadamente no han llegado a alcanzar a ninguno", señaló Sota. Al llegar a la curva de la farola varios mozos cayeron al suelo pero ninguno revistió heridas de gravedad, únicamente se atendió a uno por contusiones.
En la avenida de Sangüesa y, pese a la mayor afluencia de corredores, pudieron verse bonitas carreras. Al llegar a la curva de la estación volvieron a repetirse escenas de peligro, con los astados derrotando a ambos lados y buscando a los mozos. Precisamente fue en este punto donde se produjo la caída que, más tarde, requirió traslado hospitalario. Finalmente, los toros entraban a una abarrotada plaza de toros tras dos minutos y veintinueve segundos de carrera.
Jesús Sola Ozcoidi, corredor sangüesino de 37 años de edad, aseguró haber disfrutado con la carrera de ayer. "Ha sido un encierro bonito. Pese a la cantidad de corredores que había, no nos molestábamos unos a otros", explicó. Martín Jiménez Losantos, riojano de 30 años, compartía la misma opinión. "Se han vivido momentos de peligro pero me parece que no ha habido ninguna cornada. Al ir la manada disgregada, se han creado huecos para correr", dijo.
En cuanto al parte de heridos, en la enfermería del coso tafallés se atendió a Jorge Sánchez Vilches, de 26 años de edad y natural de Sangüesa. Según explicó Berly Núñez, cirujano de la enfermería de la plaza, el joven presentaba "rotura de ligamento acromio clavicular con luxación de clavícula, además de erosiones múltiples en miembros inferiores, cadera y espalda". El mozo corría a la altura de la curva de la estación cuando cayó al suelo y se golpeó. Recibió las primeras asistencias en el recorrido antes de ser llevado a la enfermería y, desde allí, lo trasladaron a la unidad de traumatología del Hospital Virgen del Camino de Pamplona para ser sometido a una observación más en profundidad. "Su pronóstico es menos grave", añadió Berly Núñez.
Al margen de este mozo, en la enfermería se atendió a Eder Abadaurrea, de Barañáin, que presentaba erosiones en un brazo y la espalda por una caída en la curva de la farola. Además, durante la suelta de vaquillas posterior al encierro, otros dos mozos fueron atendidos. Por un lado, José Ignacio Mena, de Cintruénigo, con erosiones en el codo y la rodilla izquierdos y Diego Fernando Restrepo, por erosiones en la pierna izquierda.
Fotos y crónica extraidas del Diario de Navarra
domingo, 16 de agosto de 2009
Cuellar
Toro de la Vega
Rápido el primer encierro de Tafalla
Buen comienzo. El primer encierro de las fiestas patronales de Tafalla, protagonizado por los astados de la ganadería sevillana de Los Recitales fue rápido, y sobre todo, muy limpio. Los toros tardaron dos minutos y veinte segundos en completar el recorrido que separa los corrales de Escolapios del coso tafallés.
Ayer era el día grande y, además, sábado, lo que propició que el número de corredores, y de espectadores, aumentara. Aunque para el pastor Carlos Martínez Moreno la afluencia de mozos no era tanta como en años anteriores. "Me ha dado la impresión de que había menos gente que el sábado del año pasado. Seguramente mañana (por hoy) habrá más", dijo.
A las ocho en punto, los astados salieron del corral de Escolapios muy agrupados ocupando, casi de lado a lado, la avenida de Severino Fernández. La manada marchaba con bastante rapidez, lo que provocó que al llegar a la curva de la farola un toro y un manso resbalasen y cayesen al suelo sin provocar mayores problemas.
Toro rezagado
Esta caída provocó que el astado quedase por detrás de la manada que abría camino y así continuó el resto del recorrido. "Desde este momento, un toro y los dos bueyes han quedado algo rezagados y han continuado así durante toda la carrera aunque sin crear mayores problemas", explicó el pastor Ismael Jiménez Irisarri.
En la recta de la avenida de Sangüesa se pudieron ver bonitas carreras y los toros corrieron agrupados sin llevar a cabo ningún derrote. La misma situación se repitió tras la curva de la estación aunque en este punto el animal que había quedado rezagado sí que hizo amago de derrotar a los lados en unas cuantas ocasiones sin tener que lamentar mayores consecuencias. Algunos mozos cayeron tanto antes de la curva como después pero ninguno resultó herido. Finalmente, la manada entró en la plaza de toros dos minutos y veinte segundos después de haber salido de los corrales de Escolapios.
La limpieza de la carrera fue tal que los servicios sanitarios no tuvieron que trasladar ni atender a ningún mozo.
Fotos y crónica extraidas del Diario de Navarra













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