viernes, 17 de diciembre de 2010

Hermanos Domínguez, de Funes, compra la ganadería Pérez Escudero


La ganadería navarra Hermanos Domínguez, de Funes, ha comprado recientemente la de Jesús Pérez Escudero, de Salmanca, vacada de procedencia Santa Coloma, línea Saltillo. En total, ha adquirido doscientas reses, de las que veintitrés son machos, además de dos sementales: un utrero y un toro de seis años.

Este ganado se está aclimatando desde hace dos semanas a su nuevo hábitat en la finca Ontinal, cincuenta hectáreas de regadío ubicadas en un terreno privilegiado de Funes, a orillas del río Aragón.
Las doscientas reses, separadas ya en diversos lotes, se unen a las 350 cabezas que ya tenía el hierro de Hermanos Domínguez, vacada que Enrique y Ángel mantienen desde 1983, año en que la cedió su padre, José Domínguez, a cuatro de sus hijos. En 1996, Enrique transmitió los derechos ganaderos a su hijo, del mismo nombre, y este otro Enrique, Domínguez Cirauqui, continuó con la ganadería junto con su tío Ángel, quien hace seis años incorporó a su hijo Adrián, Domínguez Martínez.
Estos dos jóvenes ganaderos, Enrique y Adrián, de 41 y 36 años, respectivamente, se mostraron satisfechos de la compra realizada. "Se trata de un encaste, el de Saltillo, que siempre nos ha gustado mucho. Ahora vamos a llevar a cabo una selección rigurosa para poder lidiar algún día en plaza de toros. Es una ilusión que guardábamos desde hace mucho tiempo. Vimos que Pérez Escudero había puesto en venta la ganadería. Nos desplazamos a Salamanca y llegamos a un acuerdo con facilidad", explicó Enrique Domínguez Cirauqui.
La ganadería Pérez Escudero entró en la Asociación de Ganaderías de Lidia tras la compra de la vacada de Victoriano y Jaime Rodríguez Tabernero, procedente de Saltillo. Sus reses se criaban en las fincas salmantinas Fuenterroble y Gavilanes, en la localidad de Sancti-Spiritus.
A finales del pasado mes, llegaron a Funes y, una vez que estén completamente aclimatadas, tendrán que superar los tentaderos. "Vamos a ser muy exigentes en la tienta. Sólo nos quedaremos con las reses que alcancen las notas más altas, pensando en la lidia en plaza. Las que no las consigan, las destinaremos a capeas y al matadero. Las que sirvan se criarán totalmente separadas del resto. Iremos seleccionando poco a poco hasta ir viendo resultados", aseguró Adrián Domínguez Martínez.
Estos ganaderos, primos carnales, hicieron estas declaraciones tras sentir cómo se había ido al traste el primer tentadero, la tienta de tres eralas por parte de Francisco Marco. Las fuertes lluvias habían dejado impracticable el ruedo de la coqueta plaza de tientas, una magnífica plaza con sabor andaluz que inauguraron hace dos años.
Fuente: Diario de Navarra