martes, 7 de diciembre de 2010

Solo la entrada de toros de Segorbe

Es evidente que todo aquello que lleva incorporada la palabra toro genera últimamente un rechazo visceral en un sector más o menos amplio de la población y ello representa que se desvirtúe la realidad y se generalice una condena a su presencia en cualquier acto o manifestación pública.
Es por ello que, si nos referimos a la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe, no estamos hablando de otra cosa, porque, de lo contrario, caeremos en una espiral que nos conducirá a poner en cuestión los chuletones de Ávila o el cocido extremeño... de ternera, por supuesto.
En el informe emitido por el Consell Valencià de Cultura contrario a la declaración de esta celebración como bien de interés cultural inmaterial se habla de “confrontación” y “controversia pública que generan este tipo de fiestas”; pero estas situaciones no se dan en Segorbe. Sin duda, están hablando de otros festejos, pero están informando de este.
La petición del Ayuntamiento para conseguir la denominación de BIC no tiene como objetivo atraer a visitantes, aunque podría aspirar a ello. Pero eso ya se está consiguiendo y al nivel más alto, con la declaración de fiesta de interés turístico internacional.
Tampoco el del mero reconocimiento a un evento festivo, singular, popular y tradicional que constituye una de las manifestaciones más coloristas y multitudinarias de la Comunitat Valencia, porque ya lo es; ni siquiera el de obtener subvenciones, aunque supongo que no se rechazarían. Y mucho menos para llamar la atención porque, con la polémica levantada tras el informe del CVC, se ha logrado más difusión que con un dictamen favorable.
Paradójicamente, la finalidad del consistorio al pedir dicho reconocimiento se inspira en los mismos objetivos por los que el ente valenciano argumenta su negativa a realizar un documento a favor de la declaración y es el de la protección del festejo, con las máximas garantías para todos, tal como hoy lo vemos. Es evidente que con el informe del CVC no se va a suprimir la entrada de toros, por lo tanto, ¿no es mejor actuar en la misma línea que pretende el Ayuntamiento?
En los últimos años se ha realizado un notable esfuerzo por garantizar la seguridad y la integridad de personas y animales en la entrada: servicios médicos y veterinarios, planes de evacuación, sistemas de información o control policial.
En la actualidad, podemos decir y así lo confirman incluso los detractores de los festejos taurinos, que no existe maltrato a los animales en Segorbe. La participación de los astados queda limitada a una simple carrera entre los caballos y el público. Lo que se ven obligados a hacer los animales es a correr. Los que no están conformes deberían de plantearse qué sucede con las carreras de caballos o tener un perro encerrado en casa 23 horas. La estadística habla por sí sola: personas muertas: 0; toros fallecidos: 0.
Fuente: El Periódico Mediterráneo