domingo, 27 de marzo de 2011

El encierro del Pilón de Falces ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico

El encierro del Pilón de Falces ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico de Navarra por la consejería de Turismo y la Institución Príncipe de Viana. El Ayuntamiento de Falces fue el que propuso esta distinción a la Dirección General de Turismo.
El encierro del Pilón data del año 1751, según los documentos más antiguos del archivo municipal de Falces. Según recoge la orden foral, "el acto tiene una antigüedad centenaria ligada a la cultura popular, y por su espectacularidad ha logrado un importante reconocimiento con entidad propia y gran poder de convocatoria, sobrepasando lo meramente festivo para alcanzar la consideración cultural".
Este festejo taurino se celebra durante nueve días consecutivos, desde el domingo antepenúltimo del mes de agosto, coincidiendo con las fiestas patronales de Falces. En la actualidad se celebra con vaquillas, que bajan por una estrecha cañada con el monte a la derecha y un pequeño barranco a la izquierda. Su recorrido, que entraña peligrosidad y vistosidad, hace a este encierro único.
El historiador local José María Sanz Suescun ha recopilado los orígenes de esta fiesta: "Dado que la localidad se encuentra al resguardo de un acantilado, la conducción del ganado se hacía por el monte para no atravesar la vega del río". Pero el recorrido tradicional era una cosa, y el encierro tal y como se conoce ahora, es otra. "En la práctica era lo mismo, pero no tenía la calificación oficial de encierro, ni estaba organizado", cuenta Sanz Suescun. Así, la espontaneidad es una de las originalidades de esta carrera. "Y eso se sabe porque no hay falcesino vivo que por afición taurina o por falta de otros entretenimientos no haya subido a esperar a las vacas al corral de Elarre, y luego bajarlas a la cabrería", recuerda el historiador. "Los mozos, que habían entretenido la espera con algo de chorizo, pan y la bota de vino, corrían hacia abajo delante de la manada", añade.
No fue hasta finales de los 60 cuando se empezó a correr el encierro tal y como se conoce hoy. Entonces, los falcesinos más jóvenes y deportistas empezaron a correr en un desafío a las vaquillas y a la propia cuesta.
Fuente: Diario de Navarra