viernes, 29 de julio de 2011

Encierro en San Adrián


Un vecino de Calahorra (La Rioja), C.C.L., de 42 años, recibió ayer una cornada de unos 15 centímetros en el interior del muslo izquierdo, a la altura de la rodilla, durante el encierro de reses bravas celebrado por la tarde. El herido, que en un primer lugar no se dio cuenta de la cornada, llegó por su propio pie a la ambulancia, que le trasladó al centro de salud donde fue atendido por un médico y una ATS. Tras estabilizarlo, C.C.L. fue trasladado al Hospital Fundación de Calahorra. Los servicios sanitarios también atendieron por la tarde a un joven que sufrió una brecha en la cabeza, fuera del recorrido del encierro.
Con las dos atenciones de ayer por la tarde, el número de atendidos por los servicios sanitarios de Ambulancias del Olmo en los cinco primeros días de fiestas patronales se elevan a ocho. Seis de ellos han sido atendidos por contusiones y heridas, entre ellos un joven con una quemadura en un ojo durante los fuegos artificiales del pasado martes. Ese mismo día, durante el encierro de la tarde, un joven de 20 años de San Adrián recibió un varetazo en el abdomen, del que se encuentra recuperado. El herido más grave hasta el momento, es el corneado ayer por la tarde.
Los cuatro toros cuatreños, de cuatro años, que salieron por la mañana protagonizaron un encierro que los propios corredores calificaron de "perfecto, con animales nobles que corrieron hermanados". Entre los mozos, Zoito Rodríguez González, de 21 años y residente en Madrid (en la foto, a la derecha delante del toro) acudió por primera vez a San Adrián y protagonizó los últimos 200 metros del recorrido con una de las mejores carreras que se vieron.