viernes, 28 de octubre de 2011

Castellano incide en el potencial de los toros para generar turismo y empleo


Los actos dentro de la programación del I Encuentro Internacional del Toro que se celebra estos días en Onda se centraron ayer en la mesa redonda que, bajo el título La tauromaquia en Europa, se centró en distintos aspectos relacionados con el mundo del toro y, en especial, en la polémica creada desde la prohibición de las corridas de toros en Cataluña.
En el foro, que tuvo lugar en la Cassola ante un numeroso público, participaron el conseller de Gobernación, Serafín Castellano Gómez, los toreros Vicente Barrera Simó y Serafín Serrano Marín y, por la parte internacional, también tomó la palabra el sociólogo portugués Luis Antunes Capucha. El acto fue moderado por el crítico taurino José Luis Benlloch.
El primero en hablar fue el matador de toros Serafín Marín y el catalán, como no podía ser de otro modo, habló sobre la prohibición de las corridas de toros en la autonomía vecina, a la que comparó con la valenciana para señalar que “la Comunitat da ejemplo de cómo se ama la fiesta”. Asimismo, culpó en parte de la situación a una “afición dormida”. En este sentido, Marín abogó por la unión del sector “para fortalecer la fiesta y para trabajar para que esto no vuelva a pasar”.
El sociólogo portugués Luis Capucha habló del arraigo de los festejos remitiéndose a hechos históricos documentados y se centró después en explicar cómo se viven y se llevan a cabo las corridas de toros en Portugal.
CUESTIÓN POLÍTICA // Al sociólogo le siguió Vicente Barrera, que calificó lo sucedido en Cataluña de “problema político derivado del hecho de querer romper los lazos con aquello que nos une al estado español”. Contundente, volvió al argumento político para justificar la “criminalización con la que se nos trata”, dijo, “porque antitaurinos ha habido siempre pero nunca con esta virulencia y apoyo de algunas instituciones”.
El último en intervenir fue el propio conseller Castellano quien ratificó el apoyo de la Generalitat “siempre desde una línea coherente y haciendo las cosas sin prisa pero sin pausa”. Y recordó la inminente declaración de los bous al carrer como bien de interés cultural y su posterior petición a la Unesco para que lo catalogue como patrimonio inmaterial de la humanidad, tal y como ya explicó el martes en Onda.
“Prohibir no debería estar en el vocabulario de la tauromaquia”, dijo, “ya que no hablamos solo del acerbo histórico y cultural que tienen los toros sino también de su repercusión tanto a nivel turístico, como económico, mediático, laboral e intelectual”.
“Solo en la Comunitat las fiestas taurinas dejan más de 184 millones de euros al año y contamos con 142 ganaderías y 18 plazas de toros”, explicó el conseller. “Son nuestra seña de identidad y, por ello, seguiremos trabajando en una normativa consensuada que garantice una mayor seguridad durante los festejos taurinos y seguiremos siendo exigentes para hacer cumplir dichas normas”.
La mesa redonda acabó con una extensa tertulia en la que se tocaron algunos otros temas, siempre relacionados con el mundo taurino, y se remarcaron algunas de las afirmaciones realizadas por los ponentes en la jornada.
info. El Periódico Mediterráneo