jueves, 13 de octubre de 2011

Las malas artes y la cultura del pelotazo la pagamos todos

Cuando las cosas se hacen para llevarse la pasta sin pensar en el resultado del espectáculo y en asegurarse un trabajo gracias a la complacencia del público, pues pasa lo que pasa, y pasa muchas veces. Aunque la culpa y la responsabilidad es del contratante, que al igual del precio debiera interesarse por la seguridad, garantías y responsabilidad de la EMPRESA contratada.
info. Bou per la Vila

La familia de un niño herido por una res en Ribesalbes denuncia al Ayuntamiento



Las empresas que se dedican a este tipo de eventos afirman que "las medidas de seguridad eran escasas". El becerro saltó la valla existente y arrastró al pequeño 20 metros después de romper la nariz a un aficionado Las medidas de seguridad y la necesidad de contar con plenas garantías a la hora de organizar espectáculos taurinos han saltado a la palestra informativa, Y es que el pasado viernes, en Ribesalbes, el primer becerro de la tarde, de la ganadería de Gregorio de Jesús --propietaria de el famoso Ratón- saltó la valla del Gran Prix taurino que se estaba celebrando en la plaza de la Iglesia, lo que terminó con una denuncia ante la Guardia Civil de Onda y un niño herido en el Hospital de la Plana. Los hechos comenzaron cuando la res derribó una de las protecciones y salió fuera de la zona habilitada. "La barrera era como las que ponen en las obras para que no pase nadie", asegura uno de los testigos, quien añade que "el animal no tenía los cuernos cubiertos, era peligroso, e incluso vi a su propietario comentar que la instalación no era apropiada". La mala fortuna hizo que cogiera al niño, de tan solo 11 años, enredando su cornamenta con la mochila que portaba a su espalda, y lo arrastrara más de 20 metros, después de romper la nariz a otro aficionado. El trágico final hizo que el propio becerro acabara muerto debido al golpe que sufrió al empotrarse contra otra barrera. Como consecuencia, el chaval fue atendido en Ribesalbes y más tarde trasladado hasta el Hospital de La Plana con magulladuras y las gafas rotas. Fuentes cercanas a la familia admitieron que sus padres presentaron la pertinente denuncia contra el Ayuntamiento de Ribesalbes ante la Guardia Civil de Onda. "Desde el consistorio nadie se ha puesto en contacto con nosotros para preguntarnos cómo está el niño", confiesa su padre. Por su parte, las empresas organizadoras de este tipo de eventos afirman que "no es la primera vez que ocurre algo parecido ya que las medidas de seguridad habilitadas en el recinto eran escasas". Por ello, el concejal del PSPV-PSOE en la localidad César Pallarés detalla que en el próximo pleno pedirá explicaciones al alcalde, José Medina, sobre lo ocurrido y si existían las medidas de seguridad exigidas por ley. "Nos hicieron llegar la programación de las fiestas tan solo un día antes de que comenzaran", añade.

info. El Periódico Mediterráneo