jueves, 6 de octubre de 2011

El Roser, Almassora



El nombre de pila es el que otorga identidad a una persona desde su nacimiento. También a los toros. Ayer, en el cartel de la cuarta jornada taurina de las fiestas de La Mare de Déu del Roser de Almassora, se presentaban Campeón y Platero en un mano a mano que para algunos se forjaba entre los hierros de Osborne y La Reina.
Sin embargo los aficionados más románticos se dejaban llevar por el nombre propio para hacer las apuestas de la tarde antes de que a las 18:00, se abrieran los chiqueros instalados en la planta baja del antiguo ayuntamiento, hoy Ca la Vila.
El de Herederos de José Luis Osborne Vázquez venía con la marca del triunfo debajo del brazo. A Campeón, de la peña El Caragol, le respaldaba, además, una imponente presencia y dos armas de defensa como pitones. Así, el colorado, marcado con el número 68, salió a la arena de la plaza Mayor mientras en la cabeza de los allí presentes venía a la memoria Marinero, el Osborne financiado por los caragols enSanta Quiteria y que fue el merecedor de los preciados trofeos al Mejor Toro y de la Mejor Presencia.
Máxima responsabilidad para un astado que fue recibido por otro recortador de premio, en concreto el de Mejor Recorte de Salida,Borja Gimeno. Sin embargo, el llamado Campeón, a pesar de cumplir durante su exhibición, no desarrolló las cualidades de bravo de su hermano. El ejemplar, que resultó noble, respondió a los cites en la Picaora y basó gran parte de su actuación en la zona del portal, donde se mostró pegador en las talanqueras.
Alrededor de las 18.30 horas hacía su aparición Platero, el de Toros de La Reina. De pelaje castaño y marcado con el número 20, su nombre de bautismo recordaba a los tendidos a aquel tierno burrito de la narración de Juan Ramón Jiménez. Pero por contra, el pupilo del maestro José Miguel Arroyo Joselito, propietario del hierro elegido por la peña El Porrat, arrasó en su aparición en el centro neurálgico de la Vila. Espectacular salida en la que puso en apuros a los rodadores, entre ellos César Palacios, que se midieron en un tú a tú, donde les cortó el viaje. A posteriori, el ejemplar se fue a la plaza de la Picaora donde dio un recital más propio del rock dePlatero y Tú, arrancando con alegría y entrando a los muchos quiebros que le ejecutaron los aficionados chaqueta en mano. Por la noche, este ejemplar dejó constancia de su peligrosidad cuando cogió a José Antonio, conocido como El Bicho, quien ejerció de rabero en la embolada, cayó mientras aguantaba al animal y fue embestido, causándole una fuerte herida en el brazo.
info. Patricia Rodríguez
foto. Vicente Arenos