miércoles, 5 de octubre de 2011

El Roser, Almassora


Tarde de nobles en Almassora. En concreto, de marqueses. Ahí es nada. La tercera jornada taurina, enmarcada en los festejos de la Mare de Déu del Roser, convirtió la Vila en un suculento marquesado para Asvarons y Estresado, dos de los tres astados de la suelta vespertina. Los dos nobles. La batalla por el título comenzó a las 18.00 horas, como marca el protocolo, con la exhibición del primero de los pupilos de Don Pedro, el Marqués de Domecq. Asvarons, marcado con el nº 9, salió de chiqueros buscando pelea, dispuesto a defender su terreno con uñas y dientes. Tanto es así que encunó con la testuz a Quintanilla a su salida, tras cortarle el viaje. Tras su paso por la Picaora el toro, colorado ojo de perdiz, se fue hacia la calle Mayor donde apretó a los rodadores que lo acompañaron en su visita por todo el recinto taurino, donde también le alentaron sus patrocinadores La Colla, Tots Tancats, L'Embolic, La Brusa, Els Vint, Mig a Mitges y L'Aberració.
Media hora después hacia su aparición su hermano y oponente, Estresado al que le dio la bienvenida Borja. Pero el castaño, con el número 1, enfiló calle San Vicente arriba con la ansia de conocer las tierras a conquistar para los suyos, los componentes de El Barrilet, Penjats, El Gavell y El Retiro, entre ellos el concejal de Fiestas, Arturo Soler, que ayer lucía los colores de El Barrilet, peña que celebraba su 30º aniversario. Tras dar varias vueltas por el recinto saludó a los rodadores, sin emplearse demasiado en una pelea ya ganada por su antecesor. 
La tarde taurina concluyó con la lidia de un Juan Albarrán financiado por los 11 colectivos patrocinadores del día. El único plebeyo de la jornada, de nombre Galgo, fue parado por El Bicho y basó su actuación en la plaza Mayor. 
A partir de las 23.30 horas fueron embolados los dos Marqués de Domecq si bien, en esta modalidad de festejo, se cambiaron las tornas y fue Estresado el que se vino arriba.
texto. Patricia Rodríguez
fotos. Lucas Sanz