domingo, 21 de agosto de 2011

Los taurinos plantean dejar fuera del seguro las cogidas a personas ebrias


Los aficionados taurinos de la provincia de Castellón y también los del resto de la Comunitat Valenciana abogan porque los seguros que se contratan para cubrir los percances que puedan darse durante la celebración de los bous de carrer no cubran a aquellos individuos que accedan ebrios al recinto en el que se celebra el acto.
La medida se contempla como un complemento a los tests de alcoholemia --a los que apoya la práctica totalidad del sector--, anunciados el jueves por el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, tras la reunión mantenida el pasado jueves por la Comisión de Festejos Taurinos.
“Lo que no puede ser es que la gente de la fiesta tenga que cargar con las consecuencias que genere la inconsciencia de una persona ebria que se pone delante del toro”, asevera el presidente de la Asociación en Defensa del Bou de Carrer, Juan Carlos Paricio.
“Los actos taurinos tienen que tener cobertura sanitaria para todo el mundo, pero no para quienes protagonizan este tipo de incidentes”, explica Paricio, quien es de la opinión de que estos corran con los gastos médicos y hospitalarios consecuencia de las cogidas protagonizadas por personas que salen a la vila bajo los efectos del alcohol.
De hecho, la Ley de Espectáculos Públicos aprobada el pasado mes de diciembre incluye como infracción grave, en su artículo 51, “la participación en festejos taurinos tradicionales (bous al carrer) de personas que muestren falta de condiciones físicas o psíquicas. Se incluirá en este supuesto la manifiesta falta o disminución de las referidas condiciones provocada por motivo de ingestión de alcohol o de sustancias tóxicas”. Así, la multa a la que deberá hacer frente quien incumpla este precepto va desde los 601 hasta los 30.000 euros”.
Y es que el mundo taurino no está dispuesto a que la fiesta por excelencia en la Comunitat, el bou per la vila, corra ningún tipo de riesgo. Un riesgo que, en el caso del acceso de personas ebrias a los recintos de la vila, también puede afectar a la integridad física de los colaboradores y de los agentes del orden que se encargan de velar por el control de este tipo de situaciones que, aseguran, “son totalmente ajenas a esta larga tradición”.
Info: El Periódico Mediterráneo